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Una Historia del Oro: El Mundo Antiguo

A lo largo de la historia, desde que tenemos memoria, el oro ha sido apreciado por la humanidad. ¿A qué se debe eso? ¿Qué es lo que hace que el oro sea mucho más precioso que, por ejemplo, el cobre? ¿Por qué es que a lo largo de la historia, el oro ha representado riqueza y poder, ha sido una razón para ir a la guerra, y ha sido asociado con los dioses?
Sus propiedades pueden tener algo que ver con eso: es un metal maleable, lo que significa que es fácil trabajar con él. Y es bonito y brillante, diseñado para atraer. Debido a su pureza, hubiera sido fácil de extraer, aun con las herramientas más elementales. Y debido a su suavidad, habría sido fácil de moldear. Finalmente, debido a su belleza intrínseca, se habría notado y utilizado como adorno.
Desde el muy publicitado descubrimiento de la tumba de Tutankamón, todo el mundo sabe acerca de la importancia del oro en el antiguo Egipto. Era una época en que la gente era enterrada con sus posesiones más preciadas, y por supuesto para los ciudadanos más prominentes, esto significaba ser enterrados con su oro. Aunque en la actualidad es difícil encontrar una tumba que no haya sido saqueada, el descubrimiento de la tumba de Tutankamón, oculta y por lo tanto desenterrada completamente intacta, es evidencia de la importancia del oro en el Antiguo Egipto. De hecho, jeroglíficos que datan de 2600 AC describen el oro como un metal divino e indestructible, asociado con el brillo del sol. Los antiguos Egipcios creían incluso que la piel de sus dioses era de oro. Ya en el año 1500 AC, las grandes extensiones de las regiones ricas en oro de Nubia habían hecho de Egipto una nación rica, y el oro se convirtió en el medio estándar reconocido de intercambio para el comercio internacional. Hacia 1200 AC, los Egipcios ya dominaban técnicas para trabajar con el oro que todavía están en uso en el diseño de joyas hoy en día, tales como golpear el oro en las hojas, y mezclarlo con otros metales para crear aleaciones, extendiendo así su uso, y fundiéndolo usando la técnica de la cera perdida para crear piezas artísticas y adornos.
El oro era igual de importante para los antiguos Griegos, pero sobre todo como un instrumento financiero. Hacia el año 550 AC, los Griegos ya extraían oro a lo largo del Mediterráneo y del Medio Oriente. Alejandro Magno fue a la guerra contra el Imperio Persa, en gran parte por su oro. Durante muchos años, los Griegos creían que el oro era simplemente una combinación particularmente densa de agua y luz de sol. Más adelante, iban a empezar a practicar la alquimia, la "ciencia" de convertir metales comunes en oro.
Los antiguos Romanos también valoraban el oro. Minaron ampliamente por todo el imperio, desarrollando técnicas cada vez más sofisticadas para hacer el trabajo. Aprendieron a desviar corrientes para minar hidráulicamente (el oro, al ser más denso que cualquier otra cosa, simplemente "abandonaba" el agua), y desarrollaron una técnica para separar el oro de la roca llamada "roasting". Después de una guerra que les dio acceso a las regiones mineras de oro de España, aprendieron a recuperar el oro a través de gravas de corriente y minería de roca dura. En el año 50 AC, la primera moneda de oro oficial  - la Aureus - vio la luz: Julio César, tras su victoria en la Gaulle, trajo el oro suficiente para dar a cada uno de sus soldados 200 monedas. Con esta primera moneda, el oro se convirtió oficialmente en  moneda, y su importancia como un signo de riqueza fue sellada.